23 de julio de 2015

Emprender o no, ¿cómo saber si está preparado?


Muchos quieren tener su propio negocio no sólo con el fin de tener una independencia financiera, sino también para ser su propio jefe y lograr una mejor calidad de vida; pero siempre hay miedos que le pueden quitar el entusiasmo.

Recientemente se conocieron los los resultados del Reporte Mundial de Emprendimiento AGER 2014, que dio a conocer Amway, en alianza con la Universidad del Rosario, el Centro Internacional de Responsabilidad Social y Sostenibilidad, BmLab y Kreab. Según sus datos, en Colombia, el 88% de las personas encuestadas manifiestan una actitud positiva hacia el emprendimiento, siendo Suecia y México los primeros lugares con 94% y 93% respectivamente. 

De hecho, Colombia siempre se ha posicionado como uno de los países con mayor número de emprendedores en Latinoamérica así como una nación que ofrece las condiciones adecuadas para que las personas puedan desarrollar sus proyectos propios.


Y quizá muchos quienes están leyendo esta nota, se sienten identificados con la idea de tener su propia empresa, manejar sus propios tiempos y crecer en su campo, a su propio ritmo, razones que coinciden con el reporte de esta encuesta en la que se señala que nivel global un 46% consideró la "independencia de un empleador, ser mi propio jefe", mientras que el 43% identificó "auto-realización, posibilidad de ejecutar mis propias ideas"; como las principales razones.

Lo curioso del asunto es que en el mismo reporte, contextualizado en Colombia, las personas encuestadas señalaron como principal motivación para elegir el emprendimiento, una "mejor compatibilidad de la familia, descanso y carrera".

Esto muestra que el perfil del colombiano considera más algunos aspectos personales al momento de elegir este camino. Quizá es por eso mismo que muchos de quienes quieren emprender, ponen en la balanza varias situaciones: el dinero, la estabilidad económica y el posible fracaso; especialmente cuando parece que las situaciones en el país no son tan sencillas.

"Existen grandes retos de encuentro entre empresas, gremios, academia y sector público para desarrollar capacidades de emprendimiento en la población a través de herramientas prácticas e innovadoras de enseñanza y aprendizaje, en otras palabras, acercar mejor la teoría con la práctica", puntualizó Miguel Francisco Arismendi, director general de Amway para la Región Andina.


Las pistas para saberlo

En torno al dilema de "si un emprendedor nace o se hace", se ha debatido mucho y quizás cada experto y cada persona tenga su propia perspectiva al respecto. Lo cierto es que muchas personas pueden sentir cuándo llega ese momento para decir "es hora de empezar". Incluso, aun cuando no se sientan preparados del todo.

Al respecto, hay varios medios que han trabajado el tema con expertos y sugieren lo siguiente:

1. Sabe que nunca estará preparado

Es lo más evidente. Sobre todo, porque la preparación viene con la experiencia que es lo que se encontrará mientras recorre el caminodel emprendimiento. Y la razón por la que muchos colombianos se quedan en la idea es porque pueden pasar años y años buscando la preparación para decir "estoy listo.

Según la página web Entrepreneur, lo importante es ser consciente de este punto y que vea la oportunidad como una situación favorable en vez de un riesgo claro, teniendo en cuenta que habrá dinero que se pone en juego.

2. No deja de pensar en ello

Ya sea mientras se está duchando o porque pasa algún tiempo de su día comprobando constantemente por internet que su idea sigue siendo innovadora. Quien tiene la sensación del emprendimiento, a diario, se encuentra con las "ganas" de dejar todo "tirado" de un momento a otro para sencillamente iniciar su propio negocio, según explica un artículo de Inc.

Esto implica también el hecho de que ya tiene la información sobre cómo montar empresa, tiene conocimiento de cuáles entidades e instituciones le pueden ayudar y, más o menos, de cuánto le puede salir todo el reto. Incluso, probablemente, ya habrá hecho una que otra cuenta al respecto para asegurarse de cuánto puede necesitar y si ese segundo trabajo que tiene, le puede ayudar a obtener esos recursos de más.

3. Sabe vender

Como todo, el corazón de cualquier tipo de empresa o negocio está basado en las ventas y de la estrategia que tenga para que esto sea exitoso. Especialmente porque en los inicios será usted quien tenga que asumir la tarea de hacer todo el proceso: desde contactar a la persona para lograr una cita, hasta hacer seguimiento para saber cuál fue el nivel de satisfacción de sus clientes.

Entonces, si definitivamente sabe que no tiene "alma de vendedor" o le tiene mucho miedo a este punto, puede ser un indicador de que este no sea el camino más adecuado para su futuro profesional.


4. Tiene un plan

Desde todas perspectivas: por supuesto ya sabe todo lo que puede implicar en cuanto a temas financieros y conoce los riesgos, así como también ha considerado un plan de negocios (y evidentemente sabe qué significa eso).

Esto también implica que sabe hasta qué punto llegar y cómo afrontar el fracaso en el caso de que se llegue a presentar una situación que no esperaba, así como la actitud y la permanente creencia de que sería bueno intentarlo una y otra vez más. En esto, también ha considerado el papel que puede llegar a jugar su familia y la estabilidad de ellos, así como ellos a su vez reconocen su interés y le han participado su opinión al respecto.

Conversatorio Hernán Casinelli

C20 - Accounting convention

Los invito a ver el Convesatorio sobre NIIF por el experto Hernán Casinelli


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20 de julio de 2015

Tips para ganarle una pelea de dinero a su pareja


 A pesar del amor y de la confianza, a veces el dinero puede convertirse en una piedra en el zapato en una relación por varias razones: permite saber cómo una persona se prepara para el futuro y a la vez a qué le da prioridad.

Hay que aceptarlo. Hoy en día ya no solo basta con "tener química", ni que comparta el gusto por una música determinada o por una ideología política. Ahora el dinero y cómo se maneja, también se convierte en un factor para evaluar a una persona cuando se quiere tener una relación a largo plazo. 

Entonces, la evaluación empieza desde la primera cita: a dónde van a verse y quién paga la cuenta. Luego, con el paso del tiempo, se empieza a evaluar qué tan "tacaño" es el otro, en qué gasta el dinero, si se la pasa siempre endeudado y qué tanto puede ahorrar si el plan es hacer un viaje en el futuro. Todo eso se acumula para saber si puede llegar a ser o no compatible una persona.

FP le sugiere leer también "Las habilidades financieras que lo pueden hacer ver 'sexy'".

Ya es hora

Quizás muchas parejas no quieren ni piensan hablar de eso, sino hasta que estén realmente seguras de que su pareja será la de toda la vida. Pero los millenials están cambiando esto y ya ponen el dinero como un tema de conversación, porque permite una mayor compatibilidad.

Esto en parte se respalda por una encuesta realizada por Money, de Time, que señala que "una sincronía financiera puede ayudar a lograr no sólo una mayor estabilidad financiera, sino una mayor satisfacción marital".

Y aunque se puede tener la percepción de que ambos están sintonizados, siempre está esa piedrita en el zapato que muestra lo contrario. Cuando no hay concordancia entre lo que ambos piensan y proyectan, surge el problema. Quizás una de las técnicas más usadas, entonces, es "la ley del hielo" –como señala Money- o que alguno de los dos termina alejándose.

Le sugerimos leer también "Lo que nadie le dice tan claro, cuando va a casarse".

Para evitar este tipo de situaciones, aquí puede encontrar algunas pautas para poner en práctica:

• Identifique argumentos

Si necesita alejarse, hágalo. La recomendación del experto consultado por Money, es que igual siempre tendrá que acercarse nuevamente y hablarlo. Incluso, lo conveniente sería acercarse ofreciendo una disculpa ya que, como pareja, usted tiene el 50% de responsabilidad en la pelea.

Luego de eso, hable claramente de por qué considera que no es conveniente la decisión de dinero por la que están peleando. Calmadamente, haga un recuento de las cuentas que tienen pendientes, del presupuesto y entre los dos, evalúen si hay posibilidades de ceder o ponerse de acuerdo. Así mismo, consideren necesidades futuras.

• Enfóquese en la preocupación y no en la pelea

Uno de los principales errores en una pelea es cuando su objetivo es simplemente ganar, a toda costa y se toma las cosas a nivel personal. Recuerde ante todo el bienestar de usted y su pareja, así como los planes a futuro. Aunque suene algo difícil de hacer en el momento, lo mejor es anotar en un papel la razón por la que pelean.

Luego, establecer unas reglas de "tú hablas y luego yo lo hago" sin interrumpir en los respectivos turnos, con sus respectivas razones y motivos. Si usted involucra números y cálculos, podrá darse a entender mucho mejor.

Le sugerimos "¿Su pareja le es infiel económicamente?".

• No se cierre

Dadas las distintas condiciones económicas en las que cada uno fue criado, puede que para cada uno también haya preocupaciones distintas que no son fáciles de entender. A veces lo único que se necesita es una palabra de aliento de "lo vamos a lograr" y mostrar un camino para hacerlo.

• Independencia financiera

Una de las estrategias de muchas parejas es que a pesar de que actúan como un solo hogar, las responsabilidades se establecen y, de ahí en adelante, cada uno puede hacer con el restante de su dinero lo que deseen, sin prejuicio alguno. Así, proponer esta nueva norma y adaptarla a sus vidas les permitirá concentrarse en los objetivos en común y no en las diferencias.


http://www.finanzaspersonales.com.co/ahorro-e-inversion/articulo/tips-para-ganarle-pelea-dinero-su-pareja/56872





Los siete pecados de los inversionistas

LA CRISIS FINANCIERA DE ESTADOS UNIDOS QUE INICIÓ EN 2008, DEBIÓ SERVIRLES A LOS INVERSIONISTAS PARA PREVER LAS DIFICULTADES Y ESTAR PREPARADOS ANTE CUALQUIER EVENTO. SIN EMBARGO, PSICÓLOGOS Y ASESORES FINANCIEROS DUDAN DE ESTA AFIRMACIÓN.

Los expertos en este tema parecen desconocer o poner en duda las habilidades de algunos inversionistas para responder en época de crisis, ya que siguen cometiendo errores.

Según un artículo publicado en The Wall Street Journal, los inversionistas dejándose deslumbrar por la última tendencia, quieren seguir a las masas y suelen pasar por alto detalles importantes, lo que los lleva a pecar siempre en lo mismo.

Sin embargo, psicólogos y asesores financieros consideran que no es imposible evadir algunos tropiezos y que esto sólo se logra ejecutando un plan concreto, de rápida acción, para sus objetivos de inversión.

Para esto, deben dejarle de prestarle tanta atención a los eventos de corto plazo que son noticia y de un asesor financiero o familiar de confianza que los ayuden a sopesar sus decisiones.

Éstos son los siete pecados capitales de la inversión: 

1. Lujuria: la creencia del inversionista de que el desempeño reciente determinará el desempeño futuro es una de las mayores trampas en las que suele caer. 

"Antes de la crisis financiera, los inversionistas se metieron de lleno en el mercado inmobiliario, convencidos de que los precios de las viviendas nunca se debilitarían (…) El ejemplo más reciente es el oro. El metal tuvo una racha alcista incluso antes de la crisis, y los inversionistas se abalanzaron hacia él. Un factor importante fue la gran atención que el oro de pronto recibió en todos los medios".

Los expertos afirman que para combatir esta conducta, es importante estudiar los precios y el desempeño histórico de las inversiones populares. En vez de estudiar solo los precios de los últimos meses o años. 

Observe periodos que daten de al menos diez años atrás, y a veces más. Por ejemplo, los precios del oro han estado subiendo desde 2001, pero en el largo plazo se han rezagado frente a las acciones y apenas han mantenido el ritmo de la inflación. 

2. Soberbia: los inversionistas, especialmente los novatos, suelen pensar que saben mucho más de lo que realmente conocen sobre una inversión particular, afirman los psicólogos y asesores. 

La mejor forma para que controlen su exceso de confianza es asegurarse de tener a una persona imparcial con la que puedan hablar sobre sus ideas de inversión. 

3. Pereza:
 A menudo simplemente no prestan atención a los detalles, lo que los lleva a invertir en el lugar equivocado y a perder grandes sumas de dinero.

4. Envidia: el querer formar parte del club y el deseo de ser parte de una emisión exclusiva, a menudo impulsa a las personas a hacer apuestas que no encajan con los objetivos generales de un portafolio. 

5. Ira:
 Todos los inversionistas odian perder dinero y no admiten el fracaso. La aversión a la pérdida, como lo llaman los psicólogos, es común. 

Esta forma de pensar puede ser peligrosa. Si se arrepiente de una decisión, podría vender demasiado pronto, pero si no puede aceptar la derrota y los costos de una inversión, podría quedarse con un activo por demasiado tiempo. 

En vez de solamente investigar las finanzas de una empresa, los inversionistas deben analizar todo el clima económico.
Si una empresa depende de la recuperación del mercado laboral o inmobiliario para tener buen desempeño, los inversionistas tienen que entender bien el panorama de esos sectores y planear sus inversiones en base a eso. 

6. Gula:
 no hay que vivir el momento, hay que vivir planeando hacia el futuro. La clave, según un experto, es hacerse una serie de preguntas sobre qué estilo de vida quiere llevar cuando se jubile: ¿Cuántos años tendrá? ¿Dónde vivirá? ¿Qué estará haciendo?

Cuando el inversionista observa que solo le quedan 20 o 30 años para retirarse, se siente alentado a aportar más a su plan de jubilación. 

7. Avaricia: haga la diferencia y no deje que la corriente del rio se lo lleve. Para combatir el inevitable temor por un declive bursátil u otros eventos adversos, los asesores dicen que es crucial que los inversionistas tengan un plan detallado al cual serle leal independientemente de los eventos a corto plazo. El plan debería delinear su objetivo en cuanto a bonos, acciones y otras inversiones, y estar basado en sus metas de jubilación.  Finanzas Personales - Revista Dinero