13 de marzo de 2011

Excelente video... se los recomiendo

XVI Congreso de Administra​ción, Contaduría e Informátic​a UNAM (Mx)

La División de Investigación de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México (FCA-UNAM) y la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración (ANFECA) invitan a investigadores, profesores, profesionales y alumnos interesados en los avances del conocimiento en la contaduría, la administración y la informática.




Para más información, acceder al sitio del evento



http://congreso.investiga.fca.unam.mx/index.php/inicio.html
 

Excelente mensaje para sus hijos

Nos quedamos sorprendidos, cuando se da cuenta en periódicos o radio, que el sicario no superaba los 18 años. Cuando los cuerpos de los 3 o 4 ejecutados, correspondían a adolescentes de hasta 14 años de edad.


Frente a lo anterior, el siquiatra dominicano César Mella, hizo publicar el siguiente trabajo, que creo que a todos los que somos padres, o seremos abuelos algún día, nos debe interesar; el texto que me llegó suscrito por el doctor Mella, es el siguiente:

Yo me preguntaría y plantaría la siguiente pregunta: ¿cómo eduqué o estoy educando a mis hijos? ¿Qué valores inculco o inculqué a mis hijos?

A los jóvenes de este siglo hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela y, digo llevarlos porque no tienen que tomar el camión o caminar larguísimas distancias para llegar a ella.

Se levantan generalmente irritados porque se acuestan muy tarde, viendo televisión por cable, jugando playstation, hablando o enviando mensajes por teléfono o chateando por la Internet.

No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos en poner un dedo en nada que tenga que ver con arreglar algo en el hogar.

Tienen los juegos y equipos digitales más modernos del mercado, Ipod, blackberry y computadora no pueden faltar, como tampoco el pago por su actualización. Hoy los hijos, muchas veces sin merecerlo, presumen el celular más novedoso. El nextel más costoso. La Lap más equipada. Nada les costó. Si se descomponen, para eso estamos, no faltaba más, hay que pagar la reparación, a la brevedad y sin chistar.

Idolatran amigos y a falsos personajes de realitys de mtv. ¡Ah! pero viven encontrándole defectos a los padres, a quienes acusan a diario de que sus ideas y métodos están pasados de moda.

Se cierran automáticamente a quien les hable de moral, honor y buenas costumbres, y mucho menos de religión. Lo consideran aburrido. Ya saben todo y, lo que no ¡Lo consultan en internet!

Nos asombramos, porque los sicarios cobran cuotas sin trabajar por ellas, cuando a nuestros hijos los acostumbramos a darles todo incluso su cuota semanal o mensual sin que verdaderamente trabajen por ella, y todavía se quejan a porque eso no me alcanza.

Si son estudiantes, siempre inventan trabajos de equipo o paseos de campo, que lo menos que uno sospecha, es que regresarán con un embarazo, habiendo probado éxtasis, coca, marihuana o cuando mínimo alcoholizados.

Y cuando les exiges lo más mínimo en el hogar o en la escuela, lejos de ser agradecidos te contestan, con desfachatez: yo no pedí nacer, es tu obligación mantenerme o quien les manda andar de calientes.

Definitivamente estamos jodidos, pues la tasa de que hagan su vida independiente se aleja cada vez más, pues aún graduados y con trabajo, hay que seguirlos manteniendo, pagándoles deudas, servicios y hasta los partos de sus hijos.

Con lo anterior, me refiero a un estudio que indica que este problema es mayor en chicos de la sociedad de clase media o media alta (o de capas medias urbanas) que bien pudieran estar entre los 14 y los 28 años, si es correcto 28 años o más ¿lo pueden creer? y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un verdadero dolor de cabeza.



¿Entonces en qué estamos fallando?

Yo sé, dirán que los tiempos y las oportunidades son diferentes, pues para los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era levantarse de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que ayudar a limpiar la casa; no se frustraban por no tener vehículo, andaban a pie a donde fuera, siempre lustraban sus zapatos, los estudiantes no se avergonzaban de no tener trabajos gerenciales o ejecutivos, aceptaban trabajos como limpiabotas y repartidores de diarios.

Lo que le pasó a nuestras generaciones, es que elaboramos una famosa frase que no dio resultado y mandó todo al diablo:

¡Yo no quiero que mis hijos pasen, los trabajos y carencias que yo pasé!

Nuestros hijos no conocen la verdadera escasez, el hambre. Se criaron en la cultura del desperdicio: agua, comida, luz, ropa, dinero.

Muchos de los nuestros hijos, a los 10 años ya habían ido a Disneyworld mínimo dos veces, cuando nosotros a los 20 si bien nos iba conocíamos la Ciudad de México, con su hoy vetusto y atiborrado Metro.

El dame y el cómprame, siempre fue generosamente complacido convirtiendo a nuestros hijos en habitantes de una pensión, con sirviente (a) y todo incluido, que después intentamos que funcionara como hogar.

Es alarmante el índice de divorcios que se está generando, van a la conquista de su pareja y vuelven al hogar, sólo unos meses más tarde, divorciados porque la cosa no funcionó; ninguno de los dos quiere servir al otro en su nueva vida. Como nunca batallaron en la pensión con sirviente incluido, en la que se les convirtió el hogar paterno, a las primeras carencias en el propio, avientan el paquete y regresan a la casa para que la mamá y el papá continúen resolviéndoles la vida.

Este mensaje es para los que tienen hijos y que pueden todavía moldearlos, edúquenlos con principios y responsabilidades. háganles el hábito del ser agradecidos.

Háganles el hábito de saber ganarse el dinero con honestidad, la comida, la ropa, el costo de la estancia en la casa en la cual no aportan para el pago de servicios. Háganles saber lo que cuesta cada plato de comida, cada recibo de luz, agua, renta. Háganles sentir en su casa, cómo se comportarían ustedes en casa ajena cuando van de visita.

Por ese domingo o cuota semanal o mensual, edúquenlos en la cultura de la correspondencia y el agradecimiento. Que los sábados o domingos laven el carro, ayuden a limpiar la casa, NO SU CUARTO, esa debe ser obligación de siempre sin pago de por medio. Háganles la costumbre de limpiar sus zapatos, de que paguen simbólicamente, por todo lo que gratuitamente reciben, implántenles la ideología de ameritar una especie de beca escolar que ustedes pagan, y por la que ellos no pagan ni un centavo, eso puede generar una relación en sus mentes trabajo=bienestar.

Que entiendan que asistir a la escuela, es un compromiso con la vida, que no es ningún mérito asistir a ella. De la responsabilidad con que cumplan ese compromiso, dependerá su calidad de vida futura.

Todos los niños deben desde temprano aprender a lavar, planchar y cocinar, para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser más difíciles.

Cuida lo que ven y ves con ellos en la televisión, y evita caer en el vicio social llamado telenovelas, los videojuegos violentos, la moda excesiva y toda la electrónica de la comunicación, que han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó. Cuando ocupes corregirlos, aconséjalos, platica con ellos, no los ofendas, no los reprendas en público. Si lo haces, nunca lo olvidarán. Nunca te lo perdonarán.

Estamos comprometidos a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos, o sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las empleadas domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante.

Ojalá que este mensaje llegue a los que tienen la oportunidad de cambiar o hacer algo al respecto. Ya los abuelos pagaron. Nosotros estamos pagando con sangre la transición.

Que cada quien tome lo que la corresponda. Que haga lo que pueda y quiera. Recuerda que para que triunfe el mal, solo se necesita que la gente buena lo permita...



Anónimo







18 de enero de 2011

10 consejos para la entrevista de ingreso a la Universidad

Cada día es más difícil obtener un cupo en la universidad, debido a la cantidad de aspirantes y la competencia entre sí. En algunas universidades solamente se requiere un buen puntaje en el Icfes y la capacidad económica para ser admitido, sin embargo algunas universidades entrevistan a sus aspirantes dentro de su proceso de admisión.


En algunos casos, más del 50% de los aspirantes se quedan sin cupo. La creencia popular entre los estudiantes, es que "prepararse" para la entrevista es leer el periódico de la mañana, vestirse de corbata (hombres) o sastre (mujeres), estar leyendo un libro en el momento y quitarse los piercings.

Aquí algunas recomendaciones básicas para llevar a buen término una entrevista de admisión, según el centro de Orientación Vocacional Personalizada, OVAO.1. PuntualidadParece obvio, pero muchas personas han perdido su oportunidad de entrar a cierta universidad por llegar unos minutos tarde. Entre tantos candidatos, cualquier aspecto suma o resta puntos. Llegue con suficiente tiempo, es mejor esperar que correr.


2. Presentación personal

Algunas carreras esperan que se presenten con vestido y corbata (hombres) o sastre (mujeres); cerciórese que este sea su caso, de lo contrario vístase de la forma más neutral posible sin perder su identidad.

No se ponga nada que evidencie sus creencias o ideologías, pues usted no sabe si sus creencias son diferentes a las de su entrevistador.

El aseo personal es igualmente importante, de nada sirve estar vestido apropiadamente si tenemos una barba de 3 días o las medias rotas. La presentación personal no debe ser un distractor para la entrevista.



3. Expresión corporal

Cuidado con la postura, el manejo de las manos, los movimientos del cuerpo; todos estos pueden comunicar mucho, como por ejemplo el nerviosismo o inseguridad.

Tenga en cuenta su expresión no verbal y no haga ninguna de las siguientes acciones:

- NO cruce los brazos, se podría interpretar como mal genio o una barrera...

- NO juegue con el reloj, los anillos, las pulseras, los piercings, el pelo, los labios, el celular, esto se podría interpretar como nerviosismo o distracción...

- Siéntese recto, de lo contrario se podría interpretar como incomodidad, impaciencia, o inclusive falta de respeto.

4. Entender qué es una entrevistaUna entrevista no es ir a responder un cuestionario. Es una conversación, donde las dos partes (entrevistadores y entrevistados) pueden preguntar, comentar, hablar y opinar.

Por lo tanto debe estar siempre atento no solo a las preguntas de los entrevistadores, sino a sus comentarios también, además de las respuestas de los compañeros.

En algunas ocasiones el entrevistador pregunta su opinión acerca de la respuesta del compañero, y como no estaba pendiente de lo que respondía, no podrá opinar al respecto.

5. Hablar con la verdadAdemás que no es correcto decir mentiras, los entrevistadores son hábiles para detectarlas. Una mentira por "pequeña" o "piadosa" puede hacerle perder la oportunidad.

La mejor forma de no decir mentiras es prepararse para argumentar con conocimientos reales, acerca de la carrera, la universidad, de la oportunidad laboral, o de la realidad nacional, entre otros temas.


6. Contra preguntas

Atención a lo que responde, pues se cree que con la respuesta termina el tema. Tenga cuidado, a una respuesta puede llegar una contra pregunta, y si no está preparado para continuar la conversación o está mintiendo, tendrá un mal desempeño.

Ejemplos:

- P. ¿Te gusta leer?

- R. Sí.

- P. ¿Qué estás leyendo actualmente?

- R. Heee, hummm... ¿nada?

- P. ¿Revisaste el pensum de la carrera?

- R. Sí.

- P. ¿En qué semestre se hace la práctica?

- P. Heee, pues esa parte no la entendí...

7. No atacarSe piensa que una forma de destacarse frente a los otros entrevistados, es atacando o derrumbando su punto de vista. Esa actitud se puede entender como agresividad, intolerancia, o inclusive irrespeto y con seguridad lo único que hará es restarle puntos. Preocúpese por su propia opinión, no por tratar de demostrar que su posición es mejor que la del resto.

8. No exagerarArgumentos como "desde que nací quiero ser doctor", "mis papás dicen que soy bueno para eso" o "soy el mejor en el colegio para las matemáticas" no le va a ayudar en la entrevista. Además de ser exagerados, no son buenos argumentos.

Un buen punto de vista va ligado a un proyecto de vida claro. Ejemplos:

- Yo quiero ser ingeniero mecatrónico porque quiero diseñar robots.

- Yo quiero estudiar medicina para después especializarme en ortopedia.

- Yo quiero estudiar ecología porque quiero trabajar en el ministerio del medio ambiente.

9. No derrumbar mis propios argumentosNo le quite seriedad a sus argumentos. Hable con propiedad y seguridad de cualquier tema que le pregunten. No diga cosas como: "yo investigué un poquito", "entiendo más o menos", "eso no me gusta mucho", "casi nunca hago tal cosa..." "me da pereza hacer eso" "se me olvidó".

10. Excusas

Si al estar en la entrevista considera que falló o se equivocó en alguno de los consejos anteriores o en otros aquí no tratados, No de excusas, en vez de ayudarlo, lo perjudicará más. Es mejor pedir disculpas por llegar tarde que ponerse a hablar del tráfico. Es preferible decir que no leyó el periódico a inventar que preciso esta mañana el vecino se lo robó o que con la lluvia se mojó y por eso no lo pudo leer.



Contenido del taller de "preparación para la entrevista"
D.I. Eduardo Medina Torres
Centro de Orientación Vocacional Personalizada, OVAO